•  Conversión de residuos en energía
     
 

Durante muchas décadas se han utilizados como combustible hidrocarburos (derivados del petróleo, carbón, etc) de manera imprudente y desmedida.
No sólo se ha contaminado el medio ambiente en forma peligrosísima, también se ha hipotecado el futuro inmediato en virtud de encontrarnos cerca del momento del agotamiento de las reservas sin haber desarrollado tecnologías que dependan, en forma masiva, de otros combustibles que generen la energía necesaria.
Por otra parte asistimos a una escalada de bienes que rápidamente quedan en desuso pasando a la categoría de residuos. El volumen de estos ya conforma cifras importantísimas y se ha transformado en un gran dilema que hacer con ellos.
Por sus características se observa que existen diversos tipos de residuos. Los hay reutilizables o reciclables. Pero también existen otros que no poseen esas cualidades y su destino final obliga a procesos onerosos que minimicen  su acción contaminante.
Una fuente de energía que puede surgir de los residuos de naturaleza orgánica es la llamada BIOMASA RESIDUAL.
Según su origen podemos clasificar los residuos como:
 
Residuos URBANOS
Residuos INDUSTRIALES
Residuos AGRARIOS

Hoy los residuos no son más “basura” sin valor. En el caso particular de los residuos orgánicos es posible extraer de ellos energía utilizable por lo tanto tienen valor y además podría ser considerada esta fuente dentro del grupo de energías renovables. En su valoración energética la biomasa residual no solo debe tomarse como un proceso de interés económico, sino además de interés político-social debido a que sustituye en parte al consumo de otros combustibles y permite dar disposición sustentable a un volumen importante  de residuos.
La biomasa residual se convierte en energía por diferentes métodos. Los métodos termoquímicos se inspiran en la utilización del calor como herramienta para transformar la biomasa.
Podemos citar entre ellos:

  • La COMBUSTIÓN que permite generar calor para uso domestico o industrial o bien;
  • por PIROLISIS que consiste en una combustión incompleta (método utilizado desde hace mucho tiempo para producir carbón vegetal) que permite obtener gases compuestos por hidrógeno u otros hidrocarburos.

Otros métodos para la conversión en energía son los llamados procesos BIOLÓGICOS.
En este tipo encontramos diversas maneras de lograr el aprovechamiento.

  • La FERMENTACIÓN ALCOHÓLICA es una técnica muy antigua pero costosa de obtener alcohol etílico que combinado con otros combustibles permite disponer de un carburante apto para la propulsión de motores a explosión.
  • Otro método biológico, denominado FERMENTACIÓN METANICA, permite obtener gas metano mediante la “digestión” de la biomasa utilizando bacterias especificas. Los gases obtenidos pueden tener diferente uso tanto domestico como industrial o para mover generadores de electricidad.

El problema de la “basura”

Es sabido la gran cantidad de desperdicios (urbanos o rurales) de carácter orgánico que inadecuadamente tratados originan un grave  deterioro del medio ambiente.
Se estima el 50% de los residuos urbanos están constituidos por materia orgánica. La cifras dependen de cada región y de cada nivel de bienestar pero han medido valores entre los 350 a 800 Kg. de generación de residuos orgánicos por habitante lo cual permitiría obtener una cantidad de energía eléctrica equivalente a cerca de la mitad de la que necesita un habitante de consumo promedio.

“Basura” por energía

Aquí se unen dos problemas: Por un lado ¿qué hacer con los residuos? Y por otro ¿cómo producir energía alternativa para sustituir las fuentes tradicionales en etapa de agotamiento?
El tratamiento de los residuos ha surgido, hace pocos años, como una verdadera necesidad para la sociedad mundial.
En generar es una actividad costosa y en muchos casos por una legislación inadecuada y en otra por falta de medios económicos no se ha logrado el nivel de eficiencia necesaria. La primer consecuencia visible de este conflicto se observa en el deterioro del medio ambiente.
El desarrollo de tecnologías sustentables que aprovechen los residuos para obtener energía ya constituye una realidad en continuo proceso de avance.
En general son los municipios quienes se encargan de recolectar los residuos por lo cual se los ubica en el primer escalón del proceso de la disposición de los mismos.
En realidad habría que considerar 2 escalones previos.
Gran parte de los residuos son   consecuencia de un bien manufacturado. En el momento de la elaboración del bien ya hay que tener en cuenta que en el futuro será residuo y por lo tanto, tanto en el diseño del mismo como de su envase habría que evaluar las diferentes variables para que se transforme en “basura eficaz”.
El otro escalón previo lo constituye el usuario el cual con su capacidad de demanda, deberá educarse para elegir bienes que luego de su uso se conviertan en residuos reciclables o reutilizables.
Si el Estado municipal propone una clasificación de residuos serán los vecinos quienes inicien la división y primer separación según el destino que corresponda.
Una vez dispuestos los residuos en manos del municipio deberá proceder a procesarlos:
recuperar lo reutilizable o reciclable y transformar en energía aquello que sea tecnológicamente conveniente. Finalmente tratar como corresponde a aquellos que no pudiera tener un destino útil para preservar la premisa inquebrantable: cuidar el medio ambiente.

 

 
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